La Munia (3.133 m) desde Pineta por La Larri y La Estiva (julio 2006)

Ruta del Programa “Pico a Pico” de Peña Guara (Huesca). Subida a La Munia desde el refugio de Pineta (1.240 m). Por los llanos de La Larri hacia el final del valle y los ibones de la Munia. Después al collado, “Paso del Gato” y pico de la Munia (3.133 m). Apreciable desnivel de subida de unos 2.000 m.
El descenso por los ibones pero tomamos el sur para pasar por el collado de Las Puertas y La Estiva. Antes de llegar al fondo del valle de Real a donde llega la pista procedente de Chisagüés, remontamos la ladera herbosa en dirección al pluviómetro de la Sobrestiva, bajo el pico Petramula, y descendemos a los prados de la Estiva para alcanzar la senda de la GR-11 y descender hacia los Llanos de La Larri y de nuevo a Pineta. Más de 2.000 metros de descenso acumulado de bajada.

El grupo de Pico aPico en la cumbre de La Munia.
(Pincha en la imagen para ver más de la excursión)

Crónica de la organización (lorenzo Ortas) en el portal de Peña Guara:
Cuando llegamos al refugio de Ronatiza, el cielo está cubierto y caen frecuentes chaparrones que no presagian nada bueno para el día siguiente. A la hora de cenar llueve con ganas y solo al anochecer despeja y parece mejorar las perspectivas. No obstante, y siendo que para el domingo han pronosticado tormentas y tiempo revuelto, decidimos madrugar para que por lo menos, cuando empiece a llover, estemos ya de vuelta.
A las cuatro de la mañana suena el despertador y poco a poco, los dieciocho que hemos venido, nos desperezamos, desayunamos y a las cinco menos cuarto salimos caminando los dos kilómetros y medio de carretera en dirección a la ermita de Pineta donde arranca el sendero por el que pretendemos ascender a La Munia.

Ayudados por las linternas ascendemos por la senda perfectamente marcada que se introduce en el bosque que de noche parece mucho más cerrado y tenebroso. Pasamos junto a grandes hayas y algo arriba, cruzamos, y la seguimos en algún tramo, la pista que asciende también a los Llanos de La Larri. Cuando llegamos a los Llanos de La Larri ya ha amanecido y la vista que desde allí comenzamos a disfrutar es magnífica. El cielo está despejado y tan solo algunas pequeñas nubes aparecen tras el Monte Perdido y tras las cumbres puntiagudas de Forcarral y Pineta. Seguimos en dirección a la cascada y a las paredes que cierran este valle glaciar y que parecen no tener salida. El camino está poco marcado y es difícil de seguir. Asciende serpenteando por la ladera de la derecha buscando los puntos débiles de la pared. Pronto tenemos que trepar por las rocas con cuidado de no tirar piedras, siempre atentos a los mojones que nos van indicando la dirección correcta.

Llevamos caminando tres horas cuando llegamos a lo más alto de la pendiente, muy cerca ya de los ibones de La Munia, y paramos a descansar y echar un bocado en la orilla de un riachuelo. Todavía no vemos La Munia pero estamos bajo las rocas blancas que conforman el Pene Blanque de Troumouse o Peña Blanca y la ladera rota del Pico Chinipro.
La pendiente se suaviza considerablemente y llegamos a los Ibones de La Munia, justo debajo de la cumbre de Robiñera y el collado de Las Puertas. Desde aquí ya vemos gente que está trepando la cresta en dirección a la cima de La Munia, son los que han subido desde la pista del Valle del Real o los que han acampado en los lagos y que han podido hacer la ascensión mucho más cómodamente. Mientras ascendemos al collado de La Munia, donde arranca la cresta, el sol ya nos da de lleno y las nubes que habían aparecido por Monte Perdido han ido creciendo pero también se han vuelto inofensivas y todo parece presagiar un día caluroso pero excelente. Además, una suave brisa del Este refresca lo suficiente para hacer más llevadero el esfuerzo de la ascensión.

La cresta de La Munia no es muy difícil aunque requiere atención y cuidado porque en algunos puntos está la roca es resbaladiza, está descompuesta y es bastante aérea. Cuando llegamos al famoso “Paso de Gato” hay que echar una mano a los menos habilidosos pero todos subimos sin más dificultades y continuamos ganando altura en dirección a la cima.
Desde lo más alto la vista es extraordinaria, al norte el Pic Longue y el Cambiel, muy cerca de nuestra cumbre, el pico Troumouse, y Sierra Morena , a nuestros pies los circos de Troumouse y Barrosa, al sur el macizo de Monte Perdido con su moribundo glaciar de la cara norte y las cumbres de las Tres Marías perfilando lo que es el valle de Pineta, al oeste destaca la silueta característica del Vignemale y su alargado glaciar de Ossoue. Como siempre, un regalo para los sentidos y una recompensa al esfuerzo. Cuando llegamos a la cima nuestro altímetro marca 1.855 metros de desnivel y seis horas y media desde que salimos del refugio de Ronatiza. Estamos un buen rato en la cima, el tiempo es magnífico, vamos muy bien de hora y vale la pena disfrutar el paisaje.

El descenso hay que hacerlo con cuidado, somos muchos para andar por estas rocas a menudo delicadas y el “Paso del Gato” instalamos una cuerda para rapelar algunos o facilitar el destrepe a otros. Llegamos a los ibones y continuamos en dirección al Collado de las Puertas. El descenso lo queremos hacer por La Estiva para dar un poco de variedad a la excursión ya que descender hacia Troumouse, como en principio estaba programado, comportaba algunos inconvenientes de logística y decidimos variar el recorrido.

Antes de llegar al fondo del valle de Real a donde llega la pista procedente de Chisagüés, remontamos la ladera herbosa en dirección al pluviómetro de la Sobrestiva, bajo el pico Petramula, y un poco campo a través, descendemos cómodamente a los prados de la Estiva disfrutando de la mejor vista del Balcón de Pineta, sus cascadas y la vertiente norte de las Tres Sorores, un magnífico colofón a un inolvidable día de montaña.
Cuando alcanzamos la senda de la GR-11 y comenzamos a descender hacia los Llanos de La Larri, nuestras piernas ya acusan el cansancio de tantas horas caminando y ya se nos empiezan a poner ganas de llegar a la fuente de la ermita de Pineta a darnos un remojón y, sobre todo, de quitarnos las botas que están martirizando nuestros pies.
Descendemos poco a poco por el bosque agobiados por el calor. Un silencio anormal en un grupo numeroso es señal inequívoca del cansancio acumulado. El descenso del bosque se hace más largo de lo que es y ya no estamos en condiciones de disfrutar de la vegetación exuberante ni de los magníficos ejemplares de hayas que aquí pueden verse. Cuando por fin llegamos a la fuente llevamos trece horas de marcha y un montón de metros de desnivel acumulados, pero, como siempre, ha valido la pena.

Track GPS (No es original; ha sido reconstruido mezclando otros track sacados de Internet):
LaMunia-Pineta_track
Datos del track (no son muy exactos por ser un track reconstruido):
Distancia con alturas: 24,5 km
Tiempo: Unas 13 horas en total con descansos, paradas y fotos.
Altura máxima: 3.123 m
Altura mínima: 1.249 m
Ascensión acumulada: 2.239 m
Descenso acumulado: 2.202 m

Perfil vertical:
LaMunia-Pineta_perfil

Anuncios

Acerca de Miguel Vaquero Herrera

Profesor de Secundaria, IES "Miguel Catalán" Zaragoza. Coordinador Plan de convivencia. Aficionado a la montaña y la informática. mfvaquero@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Cumbres 2006. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s